¿Qué es la microbiota?
Se considera microbiota, también denominado microbioma, al conjunto de microorganismos (bacterias, hongos y levaduras) que viven en el cuerpo humano, y que determinan la salud de las personas. Existen distintas microbiotas en el cuerpo humano, diferenciadas por el lugar donde viven: oral (boca, garganta), respiratoria (pulmones), digestiva (estómago e intestinos), genital (urinaria y vaginal) y cutánea (piel).
Actualmente se considera que las interacciones entre el microbioma, el sistema inmunológico, el metabolismo y la nutrición son determinantes cruciales para la salud humana.
La microbiota intestinal
La comunidad microbiana albergada en el intestino humano, conocida comúnmente como microbiota intestinal, es considerada como un órgano completamente integrado en el huésped y juega un importante papel en el metabolismo, la fisiología, la nutrición y el sistema inmune. De hecho, se estima que en el intestino habitan 10 veces más bacterias que células tiene el ser humano, y que estas codifican para 150 veces más genes de los que aparecen en el genoma humano. No obstante, estos datos han sido recientemente revisados.
Cuando las proporciones entre las distintos tipos de bacterias son las adecuadas todo va bien, pero en ciertas condiciones estas proporciones pueden estar en “desequilibrio”, con consecuencias para la salud.
Este “desequilibrio”, en el ámbito científico es conocido como “disbiosis” de la microbiota intestinal. Por ejemplo, la microbiota intestinal en personas obesas y con sobrepeso está en desequilibrio, es decir, presenta una disbiosis. De hecho, en la actualidad se sabe que el desequilibrio microbiano es asociado con otros trastornos metabólicos tales como la diabetes tipo 2 y el síndrome metabólico, y con la enfermedad cardiovascular. Recientes estudios han sugerido que los cambios en la microbiota intestinal pueden desencadenar los mecanismos patogénicos que promueven inflamación, resistencia a insulina y el desarrollo de síndrome metabólico, así como alergias o enfermedades mentales como autismo, y depresión.
Alteraciones digestivas asociadas a diarreas y a dolor abdominal
Much@s de nosotr@s sufrim@s dolencias cómo diarreas y dolor abdominal, que no sabemos cómo paliar, y a veces ni sabemos porqué nos ocurre. Probablemente estén acompañados de sangre en las heces y cansancio, así como pérdida de apetito, pérdida de peso y fiebre. Nos encontramos ante una enfermedad intestinal, y en estas condiciones, nuestra microbiota intestinal está en una situación extrema, y necesita ser reparada.
En primer lugar, hay que distinguir entre síndrome del intestino irritable y enfermedad inflamatoria intestinal, que a su vez se divide en la colitis ulcerosa y la enfermedad de Crohn. Mientras que el síndrome de intestino irritable es un trastorno funcional no asociado a inflamación, produce dolores de tipo cólico y episodios de diarrea o estreñimiento que en ocasiones se pueden confundir con la enfermedad inflamatoria intestinal, que como su nombre lo indica, tiene fuertemente asociado el componente inflamatorio.
No hay una sola causa que produzca enfermedad inflamatoria intestinal, y hay personas genéticamente predispuestas, aunque también se han descrito factores ambientales como una alteración de la microbiota intestinal que desencadena una respuesta inflamatoria que se perpetúa en el tiempo y que termina produciendo la enfermedad.
La estructura de la comunidad bacteriana del intestino afecta a la integridad del colon. En este sentido, actualmente se considera que la interacción entre la dieta que ingerimos y la microbiota intestinal podría ser importante como factor ambiental inherente al desarrollo de cáncer de colon. Además, es conocida la importancia que la microbiota intestinal tiene en el desarrollo de enfermedad inflamatoria intestinal, un factor de riesgo para el desarrollo de cáncer de colon. De hecho, varias especies bacterianas como C. leptum y C. coccoides han sido relacionadas con el desarrollo de cáncer de colon.
Obesidad y microbiota
Los estudios realizados en la última década han descrito lo que se conoce como «microbiota obesa«, es decir, aquella caracterizada por un conjunto de alteraciones que aparecen en obesidad. La principal alteración en el aumento de un tipo de bacteria denominado Firmicutes, y la disminución de otro tipo bacteriano denominado Bacteroidetes, junto con la disminución de las bacterias que metabolizan la fibra alimentaria en moléculas con acción biológica beneficiosa denominada ácidos grasos de cadena corta.
Microbiota intestinal y diabetes mellitus tipo 2
En los últimos años han aparecido numerosos estudios que muestran que la microbiota intestinal de los pacientes con diabetes mellitus tipo 2 difiere de los sujetos no diabéticos. Además de estos estudios, podemos encontrar trabajos basados en transferencia fecal que proporcionan un mayor nivel de evidencia en cuanto al papel causal de la microbiota en la diabetes. Estos trabajos muestran una mejoría de la sensibilidad a la insulina tras un trasplante fecal de individuos sanos a individuos obesos o con síndrome metabólico, en los primeros estadios de la diabetes.

